Hospital Materno Infantil Virgen de las Nieves
Coord. GPS 37.18915, -3.61052

Calle Ribera del Beiro, s/n,
18014 Granada, España

Las extrañas apariciones del Hospital Materno Infantil

Historia

En los años 80 un extraño caso sucedió en el Hospital Materno Infantil de Granada: la bilocación de un fantasma.

Tenemos que situarnos en una calurosa tarde de julio de 1985. La testigo del suceso la enfermera Elena de Teresa, normalmente desarrollaba su trabajo en el departamento de Rayos X pero aquél día se encontraba en recepción tras una pequeña ventana de atención al público.
Esa tarde un señor vestido de riguroso negro y gesto serio se acercó a la ventanilla de recepción del Hospital Materno Infantil, para pedir información acerca del estado de su mujer (la cual acababa de ser operada de un tumor).

Antes de poder darle la contestación al hombre, una muchacha se acercó a la ventanilla, tenía el rostro muy blanco y parecía bastante agitada. Preguntó por su madre y, cuál fue la sorpresa de Elena, cuando la joven dio el mismo nombre que el del señor de negro, que continuaba junto a la ventanilla y que seguía esperando saber si podía subir a ver a su mujer.

Elena pensó que debía de ser la hija, que no se hablaba con su padre, así que en voz alta para que ambos la oyeran, les dijo: “Ya pueden subir”. A lo que el señor de negro respondió: “¿Cómo que pueden?” Tras esta breve conversación,  Elena decidió dar a cada uno un pase y continuar con su trabajo.

A los pocos minutos, la pálida muchacha regresó a la ventanilla y solicitó hablar con el médico que atendía a su madre. Elena llamó a Reanimación, donde le informaron de que Alicia, la anestesista, estaba en la cafetería. Le mandó, por lo tanto, un mensaje al busca, y Alicia llamó enseguida. Cuando Elena le contó que había una joven que quería consultar algo con respecto a su madre, la anestesista se dirigió hacia la recepción. Una vez allí, Alicia y la joven subieron juntas a la tercera planta del Hospital Materno Infantil.

Un fantasma, dos espectros

No habían transcurrido ni quince minutos cuando una vez más la joven apareció por la ventanilla de información, repitiendo que quería hablar con el médico que atendía a su madre. Algo extrañada, Elena llamó de nuevo a Reanimación y le dijo a la anestesista que la joven de antes estaba de nuevo preguntando por ella. Alicia se disculpó diciendo que no había podido atenderla porque nada más llegar arriba se había tenido que ir a quirófano a atender una cesárea urgente, pero que no se preocupara que enseguida la informaba porque la tenía allí delante.

Elena muda de sorpresa le respondió a la anestesista que era imposible que la tuviera delante de ella pues la joven estaba abajo, en recepción, enfrente suyo. La anestesista casi en tono de broma le preguntó a Elena cómo era la joven que tenía delante y, al describírsela, la anestesista tuvo que aceptar el hecho de que era idéntica a la que estaba con a su lado.

Para desvelar el enigma, la anestesista decidió dejar a la mujer en la sala de espera de reanimación, con la llave echada y pidió a Elena que le mandara a la chica que esperaba en recepción, diciéndole que la esperaría al pie de la escalera. Elena le dio el pase a la misteriosa joven, ésta se lo entregó al celador y, acto seguido, subió por las escaleras.

Pocos minutos después, Elena recibió una llamada de Alicia, la anestesista. Aunque había estado esperando un buen rato junto a la escalera de la tercera planta, allí no había aparecido nadie y, por si eso no fuese extraño, la chica que había dejado encerrada arriba, había desaparecido de la sala y la llave seguía echada.

Asustadas, llamaron al celador, quien recordaba perfectamente los rasgos de la muchacha. Los tres recorrieron el hospital desde la séptima planta hasta el sótano en busca del enigmático personaje pero por más vueltas que dieron, la chica nunca apareció.

Una impactante revelación

Pasaron los días y la mujer enferma, recientemente operada, por la que la misteriosa joven preguntaba insistentemente,  fue dada de alta en Reanimación y enviada a planta. Aunque no era frecuente que la anestesista acompañase a los enfermos a la habitación, Alicia lo hizo en aquel caso, intrigada por lo sucedido con la extraña visita de aquella chica.

Nada más llegar, la mujer fue recibida por su marido y su hijo, que ya estaban en la habitación. En la mesita de noche, una fotografía de aquella muchacha adornaba la espartana sala. Alicia les preguntó que quién era la chica de la fotografía y la mujer le contestó que era su hija. Entonces Alicia les comentó que les había gastado una broma a ella y a una enfermera el día de la operación.

Casi a empujones, el marido y el hijo la sacaron de la habitación bastante enfadados mientras el hijo le decía que no volviera a bromear con eso delante de su madre pues su hermana había muerto, hacia ya dos años, en un accidente.

La experiencia fue tan dura para Alicia que estuvo de baja durante algún tiempo, presa de una profunda depresión.

Desaparición del Hospital Materno Infantil

Veinte años después del insólito encuentro Elena la enfermera, aún lo recordaba como si fuera ayer y cuenta como aquella joven parecía rehuirle la mirada en todo momento. Le llamó la atención también que no hiciera gestos ni movimientos. Estaba totalmente estática, en ningún momento movió los brazos, caídos a ambos lados del cuerpo. También le resultó muy extraño que siempre que la joven pasaba por el hall este estuviera casi desierto, con la única presencia del celador.

Pero se produjeron más anomalías relacionadas con este caso. Por un lado, cuando tiempo más tarde el investigador navarro Juan José Benítez intentó acceder al expediente de la enferma, éste había desaparecido como por arte de magia. Por más que los empleados y la propia dirección del Hospital Materno Infantil intentaron localizarlo, nunca apareció.

Tampoco la enferma regresó a la unidad para continuar su tratamiento o para realizarse nuevas pruebas, como habría sido lo normal. No se supo más de ella. Por lo tanto, todos los esfuerzos por localizarla y dar respuesta al misterio fueron en vano.

Además, Elena de Teresa, tras enterarse de la terrible experiencia por la que pasó Alicia en la habitación de aquella mujer recién salida de Reanimación, experimentó un suceso inexplicable: su casa estuvo oliendo a gasolina durante un mes. No logró encontrar el origen de aquel pestilente olor. Después, todo volvió a la normalidad.

Enigmaps


SIGUE LEYENDO EN LA FUENTE ORIGINAL


Hospital Materno Infantil Virgen de las Nieves

Calle Ribera del Beiro, s/n,
18014 Granada, España

Localización : 37.18915, -3.61052

•   Web oficial  •   Horarios  •  


Tours

DISFRUTA RUTAS EN COCHE POR LA ZONA

VISITAS GUIADAS

CASA MUSEO CASA FEDERICO GARCIA LORCA
TFNO:+34 958 25 84 66 Página Web

CICERONE GRANADA
TFNO: +34 958 561 810 Página Web

GRANADA SECRETA
TFNO: +34 958 22 07 56 Página Web

GRANADA ATRAVES
Página Web

GRANADA A PIE
Página Web

Fotografías

Dónde comer

RESTAURANTE LA GOLONDRINA
Avenida Fuerzas Armadas 9, 18014 Granada, España
TFNO: +34 958 28 64 82 Página Web

RESTAURANTE EL COSO
Avenida Doctor Oloriz, 25, Bajos Plaza de Toros, 18012 Granada, España
TFNO:+34 958 29 64 61 Página Web

LA TRANQUERA
Avenida Divina Pastora 3, 18012 Granada, España
TFNO:+34 958 283 805 Página Web

RESTAURANTE LA GAVIOTA
Avenida de Andalucía, 2, Granada, España
TFNO: +34 958 292 572 Página Web

Dónde dormir

NUESTROS RECOMENDADOS

HOTEL GRANADA CENTER
Avenida Fuente Nueva s/n, 18002 Granada, España
TFNO: +34 958 20 50 00 Página Web

ABADIA HOTEL GRANADA
Calle Triana Baja 7, 18001 Granada, España
TFNO: +34 958 27 19 79 Página Web

PENSION VENECIA GOMÉREZ
Cuesta de Gomérez, 2; 2º, 18009 Granada, España
TFNO: +34 607 06 07 50 Página Web



Booking.com

Otros misterios cercanos